Empieza por el precio por m² de tu zona
El punto de partida es el precio mediano por metro cuadrado de tu municipio o, mejor, de tu barrio o código postal. Multiplicarlo por la superficie construida da una primera referencia.
Usa preferentemente precios de compraventa escriturados o valores de tasación. Los precios de los anuncios son precios de oferta: suelen estar por encima del precio final de cierre.
Ajusta por las características de tu casa
- Estado de conservación: una vivienda a reformar vale menos que una reformada en la misma calle.
- Planta, ascensor, orientación, luz y vistas.
- Superficie: el precio por m² suele bajar en viviendas grandes y subir en las pequeñas.
- Antigüedad del edificio, eficiencia energética, garaje, trastero y terraza.
Compara con viviendas realmente parecidas
Busca comparables cercanos, de tamaño similar y recientes. Pocas referencias muy parecidas son más útiles que muchas que no se parecen a tu vivienda.
Contrasta con un profesional
Una valoración online te da una horquilla. Una inmobiliaria que conoce la zona la afina tras visitar la vivienda y te explica qué precio de salida tiene sentido según el plazo en el que quieras vender.
Si necesitas una cifra con validez oficial (hipoteca, herencia o divorcio) necesitas una tasación de una sociedad de tasación homologada.
Información general actualizada el 5 de noviembre de 2026. No sustituye el asesoramiento fiscal o jurídico profesional.
